El Ayuntamiento del Port de la Selva (Girona) no confía en restituir del todo el servicio de agua potable hasta la semana que viene, contando con que no salgan nuevas trabas que agraven la situación. La alcaldesa, LídiaFerrer, ha explicado que «poco a poco» se ha ido recuperando el volumen del depósito de agua que alcanza al pueblo, que hoy por hoy se encuentra al 50%. Se ha hecho con aportaciones de la cañería que viene de Llançà y con camiones cisterna. Eso sí, el agua que sale de los grifos es salada y no es apta para el consumo.
Este miércoles ya se ha empezado a perforar el nuevo pozo, en previsión de que el viernes se pueda inyectar agua en el depósito y se ponga en marcha la desaladora de nuevo. «La situación todavía no está salvada y toca tener cordura», ha admitido la alcaldesa, que ha añadido: «Confiamos en que a mediados de la semana que viene vuelva a haber agua potable del todo; y esto, si no salen trabas, como por ejemplo nuevas averías, y el pozo que se está perforando tiene recurso».
«Lo digo contínuamente, que la gente no se piense que como abre el grifo y sale agua, está todo salvado», ha destacado Ferrer, señalando que tener el depósito al 50% a la práctica «es no tener nada». «Cada mañana lo tendríamos que tener al 100% porque lo vaciamos del todo; en el mes de agosto necesitamos los 2 millones de litros de agua que tiene de capacidad», ha recordado la alcaldesa, que ha insistido en que «por lo tanto, la cosa no está salvada».










