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Laporta, a punto de detonar la ‘bomba’ Nike de graves efectos retardados

Joan Laporta

La previsión del presidente del Barça, JoanLaporta, es anunciar en breve, quizás antes de este fin de semana, el nuevo acuerdo con Nike bajo el mantra de firmar el mejor acuerdo posible del mercado, superando en volumen al resto de los grandes clubs europeos. Y así será si se confirma que el acuerdo se alarga hasta 2038 a cambio de una cifra superior a los 100 millones.

El resto consistirá en hacer ruido a través del aparato mediático que necesita algo más que otro ‘Aló Presidente’ de Laporta, como noticias realmente buenas, para reducir el amplio espacio de opinión pública que ahora mismo se sigue llenando con el bochornoso despido de Xavi Hernández y las no menos convincentes y desafortunadas declaraciones de Laporta en Barça One, plagadas de falsedades y dominadas por los intereses privados de los agentes más próximos al presidente –JorgeMendes, PiniZahavi y AndréCury– en forma de continuidad de los Joaos, Lewandowski y Vitor Roque, varios de los futbolistas de los que Xavi intentaba deshacerse.

Básicamente, esta es la urgencia de Laporta, percibiendo que los espacios con más penetración en la masa social -los que siempre, de forma incondicional, se han alineado con los intereses y la gestión laportista- han aceptado no ensañarse con el escandaloso avalgate y esquivar un tema realmente espinoso y demostradamente irregular, a cambio de no aplaudir la manifiesta torpeza en la dirección deportiva del primer equipo y de la sección de baloncesto, que han arrojado un balance pésimo en juego y resultados.

El verdadero alcance de la negociación con Nike, sin embargo, no acabará siendo tan satisfactorio como se empieza a filtrar, porque el teórico beneficio de ese acuerdo, el famoso signing bonus de aproximadamente 100 millones, no servirá para mejorar los ingresos medios y estructurales del FC Barcelona, sino para cubrir una deuda como la de BarçaStudios, que se ha vuelto corrosiva e insufrible. La necesidad de cubrir los 100 millones pendientes de su venta se ha convertido, principalmente, en el eje de esta negociación en la que cada día que pasa, por el efecto de desarrollarse a contrarreloj, Nike posee más elementos de presión y capacidad para forzar el mejor acuerdo para sus intereses.

Así, se ha sabido que parte de estos 100 millones son sólo un adelanto sobre el aumento de la contraprestación anual prevista para más de una década, lo que significaría, en la práctica, que el Barça no mejoraría sustancialmente sus ingresos como se pretende dar a entender. Dicho en corto, el incremento se desperdiciaría en pagar una deuda como la de Barça Studios, producto de una falsa palanca, de una negligencia financiera y de una trampa contable que a Laporta se le viene encima como un tsunami imparable.

Por otro lado, las últimas filtraciones también apuntan a la deconstrucción de Barça Licensing & Merchandising (BLM), la única sociedad realmente competitiva y capaz de ganar dinero comercializando en propiedad las Botigues/Stores del FC Barcelona, ese gran negocio que fue creciendo y ampliándose de la mano de la anterior junta, la de Josep Maria Bartomeu, a lo largo de los últimos años y que, en definitiva, se había convertido en el polo de conflicto entre el patrocinador y el Barça por el enorme impacto que BLM iba teniendo en la cuenta de explotación. Fue la joya de la corona conquistada en la renegociación con Nike cuando Bartomeu pudo esgrimir el valor comercial del tridente (Messi, Suárez Neymar) y del triplete de 2015.

Nike, que ahora tiene ventaja en la negociación porque, entre otras cosas, las alternativas de Puma o la fantasía de la autoproducción eran ilusorias, pretende reducir el volumen y la estructura de BLM o bien compartir los beneficios de ese modelo de venta personalizada de camisetas, retail y productos de la marca Barça. Finalmente, falta que LaLiga le admita como palanca ese signing bonus de 100 millones con los que Laporta pretende compensar el déficit del margen salarial y hasta deshacer el bloqueo de esta cuenta porque, al menos inicialmente, la única forma de resolver el problema de Barça Studios es completar la venta, no autofinanciarla con el beneficio de otro negocio.

La redacción del contrato será clave porque, además, ni el auditor del club ni LaLiga le van a permitir acumular contablemente ese aumento del contrato en una sola temporada. Le puede suponer un alivio a nivel de tesorería, pero igualmente el Barça tendrá que diferir anualmente la mejora contractual a menos que los conceptos y la definición de ese anticipo se envuelvan de alguna forma que acabe como todas las ocurrencias de Laporta, en forma de pan para hoy -para poder inscribir a Vitor Roque, retener a los Joaos y hacer fichajes millonarios en comisiones- y más hambre aún para mañana.

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