El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona, Joaquín Aguirre, ha exonerado a tres agentes de los Mossos d’Esquadra investigados por la pérdida de un ojo sufrida en 2021 por una joven y causada por un proyectil de foam, durante una manifestación contra la detención del rapero Pablo Hasél.
El auto, dictado el 8 de mayo, ha archivado la causa contra los agentes, cuya actuación juzga «proporcionada», y ha concluido que la víctima, de 18 años en el momento de los hechos, debe «cargar con las consecuencias» de estar presente durante unos disturbios, los cuales ha considerado de «extrema agresividad».
Según el juez Aguirre, la joven se «autopuso en peligro», una observación que ha indignado a la víctima y a su familia, que piden la reapertura del caso, en el que aseguran que hay indicios suficientes contra los mossos investigados: dos escopeteros y un sargento.
«Para el juez mi mutilación es considerada justa porque yo me expuse a ella. ¿Eso quiere decir que no es seguro salir a la calle a manifestarse?», ha cuestionado la joven en un comunicado leído este jueves por su padre.
Tanto la acusación particular como la acusación popular, que ejerce el colectivo Irídia, ha presentado un recurso de apelación contra el archivo del caso, que para ellas es «precipitado» e «indebido».

