El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha decidido este jueves cerrar el caso de Artur Mas contra España sin examinarlo por la falta de respuesta del expresidente de la Generalitat y de su abogado, Xavier Melero. El TEDH pidió a Mas que aportara sus observaciones al caso, relativo a su condena por el 9-N, tras recibir la respuesta de España, pero no contestó.
Este tribunal con sede en Estrasburgo envió un nuevo aviso a principios de este año para presentar observaciones, a lo sumo, el 12 de febrero, pero tampoco obtuvo respuesta. Por ello ha interpretado que el expresidente catalán y exlíder de Convergència «no tenía intención de continuar» con la demanda por vulneración de derechos humanos, y ha archivado el caso.
Mas llevó en 2022 a Estrasburgo la condena de desobediencia como responsable de la organización de la consulta del 9 de noviembre de 2014. Fue inhabilitado un año y un mes por incumplir la providencia del Tribunal Constitucional que suspendía cautelarmente la consulta. En concreto, Mas alegaba que la justicia española había violado el principio de legalidad y cuestionaba que los hechos fueran de carácter «penal».
Mas, además, aseguraba ante el TEDH que la decisión del TC «no fue suficientemente precisa, concreta y categórica» a la hora de prohibir la consulta. Por ello, consideraba que la condena vulneró el artículo 7 de la Convención Europea de Derechos Humanos, que impide condenar a alguien por «una acción u omisión que, en el momento de ser cometida, no constituya una infracción según el derecho nacional o internacional».

