El incendio en el edificio de València, que provocó la muerte de diez personas, empezó en el electrodoméstico de una cocina. Lo ha explicado este lunes la delegada del gobierno español en el País Valenciano, Pilar Bernabé. Se confirma, así, que el origen del fuego en el Campanario fue un accidente fortuito.
La delegada afirma que en la causa judicial abierta se ha descartado que haya indicio penal, por lo cual las aseguradoras ya pueden entrar en el interior del edificio y hacer las tareas para que los afectados «puedan empezar de nuevo su proyecto vital».
El juez ya descartó que el incendio fuera intencionado y archivó provisionalmente la investigación. Lo hizo después de que un informe de la policía descartara que el origen de las llamas fuera provocado. De hecho, señalaban que el fuego se podía haber originado por un cortocircuito en el mecanismo del toldo del apartamento 86.