La revisión y puesta al día de los diferentes rankings sobre el valor de los clubs continúan demostrando que echar a Messi, como hizo Joan Laporta, hace ya casi tres años fue un error de cálculo que el Barça seguirá pagando muy caro durante años. El Inter Miami, donde ha acabado recalando tras su etapa en el PSG, ha aumentado su valor respecto del 2023 en un 74%, según la evaluación de Sportico, que lo sitúa en 1.002 millones de dólares. El anterior registro del nuevo club de Messi no alcanzaba los 600 millones y su efecto ha repercutido también en la propia MLS, organizadora de la competición, a la que se le atribuye un crecimiento del 16% gracias a la llegada del último Balón de Oro, rey indiscutible del fútbol mundial de todos los tiempos.
El impacto no fue distinto del que causó en el PSG a su llegada en verano de 2021 tras su expulsión imprevista del Barça. El club parisino creció unos 300 millones, según las estimaciones en el total acumulado a lo largo de su estancia, aunque por las circunstancias deportivas hubo de cumplir su contrato y no renovar. La rivalidad interna con Mbappé, al que venció en la final del Mundial, acabó generando un clima casi hostil entre la afición parisina, propiciando que Leo volviera a quedar libre.
Laporta aprovechó la circunstancia, de nuevo calamitosamente, para jugar con su regreso mediante trucos y engaños que, en el fondo, sólo perseguían alejarlo otra vez del Camp Nou pese a la demostrada voluntad del jugador de regresar a su casa, a su club.
Por solo 60 millones, o incluso menos, pues Leo nunca se opuso a una nueva rebaja de las condiciones ofrecidas en su día por Laporta, el Barça seguiría estando en el top de los clubs con más ingresos y valor de patrocinio que se habrían visto espectacularmente aumentados tras la conquista del Mundial con Argentina.
Hoy, por desgracia, el tiempo ha demostrado que otro factor ajeno al económico también pesó en la decisión de Laporta, que no consiente compartir y mucho menos estar por debajo de cualquier otro liderazgo en el Barça. Laporta, queriendo ser la única estrella y referente del club, además de hacerse él mismo más pequeño cada día que pasa, no ha hecho más que incrementar la mediocridad a su alrededor. Como consecuencia, todos los indicadores económicos y de riqueza registran un descenso alarmante de la marca.
















