Las obras de mejora de seguridad en la carretera C-15 se han dado por finalizadas este sábado. El Departamento de Territorio de la Generalitat ha informado que se ha puesto en funcionamiento el último tramo entre Vilafranca del Penedès e Igualada que quedaba, concretamente desde Cabrera d’Anoia hasta la capital de la comarca. Las obras han costado 81 millones de euros, situándolas como una de las actuaciones más importantes de la red viaria catalana en los últimos años, según la Generalitat.
La intervención en el conocido como Eix Diagonal, que une el Garraf con el Bages cruzando el Penedès, se ha realizado desde el verano pasado en diferentes tramos y ha afectado a 31 kilómetros. Se ha construido un tercer carril, se ha instalado un separador central y se ha desdoblado un tramo como principales mejoras con el objetivo de facilitar los adelantamientos y la fluidez del tráfico.
De Cabrera d’Anoia a la Torre de Claramunt se ha mantenido un carril por sentido debido a la complicada orografía, pero se ha acentuado la separación entre carriles con una franja central roja y dos líneas blancas con marca sonora, ojos de gato y hitos. También se han construido espacios de parada en los arcenes. En cuanto al tramo de la Torre de Claramunt a Igualada, se ha desdoblado la C-15 hasta conseguir dos carriles por sentido.











