La Generalitat Valenciana carga contra el acuerdo del Congreso para que se pueda hablar en catalán, euskera y gallego. La vicepresidenta segunda, Susana Camarero, ha pronunciado este viernes una declaración institucional acompañada de otros consejeros para denunciar que las lenguas se están utilizando «para dividir y no para unir».
El ejecutivo, de PP y Vox, pide «para el valenciano el mismo estatus de oficialidad que para el resto de lenguas» y requerirá al gobierno español y a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, «que se respeten las señas de identidad, la cultura y la lengua propia».
Además, el gobierno valenciano señaló que la cámara de representación territorial es el Senado y que ahí «las lenguas ya se pueden utilizar».

