Laporta se empantana otra vez con un patrocinio del sector criptomoneda

A las veinticuatro horas de anunciar un acuerdo con WhiteBIT, se echa atrás por la oposición y las críticas internas y por una posible colisión con los tentáculos operativos de CaixaBank

Laporta, presentant WhiteBIT com a 'partner' oficial

De un día para otro, la noticia que informaba de la llegada de un nuevo patrocinador del Barça, WhiteBIT, como partner oficial de cryptocurrency exchange, ha desaparecido de la web azulgrana y de las comunicaciones que el martes pasado habían anunciado el acuerdo. Lo habitual es que cualquier operación de este tipo no se publicite hasta que los abogados, los equipos de compliance y los ejecutivos y directivos de cada parte hayan validado los contratos y los hayan firmado. No lo es, en cambio, que, transcurridas veinticuatro horas, el propio club, además de retirar toda la información como si nunca hubiera existido, reaccione con una de las excusas más absurdas que jamás se hayan utilizado: «Se están revisando algunas cláusulas de un anexo del contrato. El acuerdo no peligra en ningún caso».

Para echarse a temblar, pues la organización laportista se viene caracterizando, desde el primer día en que iba a renovar a Messi por la mañana y le dio la patada por la tarde, por este tipo de continuos requiebros, zigzags y decir un día blanco y al siguiente, negro.

Parece claro que si la operación con WhiteBIT no está verdaderamente amenazada por ninguna incidencia de gravedad, no habría motivo para realizar ese borrado absoluto de una noticia que nadie habría tramitado sin la luz verde definitiva. E, incluso, si fuera cierto que el motivo es simplemente el de una revisión de una adenda del contrato, nada por lo que nadie deba preocuparse, tampoco esa circunstancia obligaría a ocultar la entrada en el universo azulgrana del primer patrocinador de ese nuevo mundo de las criptomoneda.

Para Joan Laporta, el primero en cambiar de idea, criterio y de gustos cada cinco minutos, esta situación sería una recaída después de un episodio idéntico vivido con Nexo, otra empresa del sector de la criptomonedas que en su día promovió una oferta más atractiva que WhiteBIT, de mayor alcance e impacto, para convertirse en el sponsor de la manga del uniforme del primer equipo, vacante desde la renuncia de Beko.

También se dio por hecho un acuerdo firme, si bien fue la prensa la que, con el anuncio, promovió que al final se rompiera antes de hacerse oficial. Las crónicas de aquellos días apuntaron dos motivos de ese descarrilamiento. Por un lado, la oposición interna desde diversos sectores de la junta a firmar acuerdos en base a al negocio, la cotización y el uso de criptomonedas. Un temor justificado en pleno proceso de depuración de un mercado con demasiado arribismo y especuladores que ha propiciado la caída del valor de esta moneda y el destape de estafas monumentales. Colateralmente, el activo cripto cuesta de encajar en los sistemas contables, financieros y fiscales de un club como el Barça frente a la falta de una legislación y regulación nacional e internacional. La descapitalización de algunos operadores y la quiebra de otros emisores y empresas del sector han causado, en efecto, enormes impagos a clubs de fútbol con estos patrocinadores.

La oposición desde la propia junta impidió la prevista entrada de Nexo aunque no fue esta la circunstancia principal de la ruptura, sino la posible colisión con los acuerdos de patrocinio del FC Barcelona con CaixaBank, que posee determinados acuerdos sobre la gestión económica y financiera por los que también pujaba el operador de criptomoneda.

CaixaBank no opera con esa moneda, pero Nexo sí que aspiraba a algo más que ver su nombre en algunos espacios de buena visibilidad y presencia. Finalmente, la directiva no quiso tensar la cuerda con una entidad como CaixaBank, de tanto arraigo en Catalunya y con su propia historia institucional con el Barça a lo largo de tantos años de relación y de participación, también de ayuda, en situaciones comprometidas desde el punto de vista financiero.

En este sentido, las declaraciones difundidas el martes por el propio club del CEO de WhiteBIT, Volodymyr Nosov, eran significativas: «Estamos seguros de que nuestra cooperación aportará una nueva experiencia de uso de criptomonedas, su accesibilidad y comprensibilidad para todos. Desde nuestros inicios nos hemos inspirado para acercar el futuro y establecer un nuevo nivel de integración de las soluciones cripto en nuestras vidas».

Claramente, un mensaje de superación de un patrocinio tradicional para un acuerdo previsto de tres temporadas, hasta el 30 de junio de 2025. Para el FC Barcelona, WhiteBIT “es la mayor empresa de intercambio de cripto de Europa. Ésta tiene raíces ucranianas y se fundó en 2018 en Járkov. Por lo que respecta a su actividad, tiene hasta 3,5 millones de usuarios y una plantilla de más de 700 especialistas. Actualmente, WhiteBIT es la segunda plataforma de cripto más segura del mundo (según la auditoría independiente de Cer. Live). La empresa ha ganado gran popularidad por la capacidad de cargar cuentas y retirar fondos de la plataforma en las principales monedas fiduciarias del mundo con las tarifas más bajas. WhiteBIT mantiene el 96% de los activos en cold wallets y se somete regularmente a auditorías para el cumplimiento de los estándares de protección de datos personales”.

Las reacciones a esta alianza no se han hecho esperar ni han expresado ningún entusiasmo. Marc Duch, uno los gurús sociales que ha abrazado el laportismo a falta de que se active algún día la vía Víctor Font, se ha mostrado contrario a esta deriva: «Damos la bienvenida a un sector especulativo, de riesgo, muy variable y poco ético (…) El mercado de las criptomonedas es lo que es, y lo sabemos todos. De hecho, parece que lo teníamos todos claro a principios de año cuando alabamos la firmeza del Club resistiéndose a este sector. Ahora, de repente, debe tocar ponerse la pinza en la nariz y tragar. OK. Este es el gran riesgo de los patrocinios vinculados al mundo cripto: inestabilidad, volatilidad extrema y probables pull-outs o impagos. Además, toda la derivada especulativa, la afectación económica a particulares a los que se ofrecen activos financieros no regulados… ¿No hay ningún plan B? ¿Ninguna alternativa?».

De momento lo que no está claro es si al final WhiteBIT será o no el primer patrocinador cripto de la historia del Barça después de este segundo intento, quizás tropezando dos veces en la misma piedra. A la pregunta sobre si hay alternativas, la respuesta tampoco es ilusionante. Los patrocinadores que preguntan se topan con que hay espacios libres como la manga y otras oportunidades, aunque a precios que Laporta pone muy por encima de las expectativas de marcas que estarían dispuestas a pagar a precio de Champions el hecho de asociarse con el Barça, si el Barça fuera hoy un equipo de Champions.

A todo esto, ni rastro de las cifras que se barajaban en este acuerdo también opaco, poco transparente y ahora más surrealista. Como siempre.

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