A pesar de todos los “muertos” que arrastra, Jaume Guardiola juega fuerte para ser presidente del Cercle d’Economia

El concurso de acreedores de Esade Creapolis y la nefasta gestión financiera del Barça desacreditan su candidatura

Jaume Guardiola

La frase es de Pedro Fontana, un financiero con una dilatada trayectoria profesional y que es, además, el presidente de la fundación del influyente Cercle d’Economia: “Ahora le toca al Banco Sabadell”. Con esto quiere decir, a quien lo quiere escuchar, que el próximo presidente del Cercle d’Economia, que celebrará elecciones el próximo día 12 de julio, tiene que ser Jaume Guardiola, el candidato que, hasta finales del año 2020, cuando se jubiló, fue el consejero delegado del Banco Sabadell.

Desde su fundación, en 1958, el cargo de presidente del Cercle d’Economia siempre se ha elegido por consenso. Esta vez será la primera en la que se celebrarán unas elecciones de verdad, puesto que se presentan dos candidatos: Jaume Guardiola y la empresaria Rosa Cañadas, presidenta de la sociedad de inversiones Trea Capital Partners y de la Fundación Tanja.

Jaume Guardiola juega con ventaja. Ya es miembro de la actual junta directiva, que encabeza Javier Faus, y disfruta del apoyo, más o menos explícito, de la cúpula de la entidad. Además, su gran valedor, Pedro Fontana, es también vicepresidente del consejo de administración del Banco Sabadell. Todo parece estar a punto para que, efectivamente, el ex-consejero delegado de esta entidad bancaria sea el próximo presidente del Cercle d’Economia, al frente de una junta de marcado carácter continuista.

Pero la profecía de Pedro Fontana –“ahora le toca al Banco Sabadell”– tal vez no se cumpla. En primer lugar, porque Jaume Guardiola ha protagonizado un resbalón muy sonado. Él también es el presidente de la Fundación Esade, que participa mayoritariamente (82%) en el parque Creapolis, en Sant Cugat. Hace pocas semanas, Creapolis ha presentado concurso de acreedores, hecho que significa un ridículo espantoso para el prestigio de la escuela de negocios Esade. Ante este desastre sin paliativos, todas las miradas se han dirigido sobre la gestión de Jaume Guardiola.

En segundo lugar, porque Pedro Fontana ya es el presidente de la Fundación Cercle d’Economia, y si Jaume Guardiola es elegido presidente, esto significaría que dos hombres estrechamente vinculados a la entidad que preside Josep Oliu controlarían los máximos órganos de mando de este think tank, que cuenta con unos 1.300 socios, de procedencia empresarial muy diversa. Excesiva concentración de poder no gusta.

En tercer lugar, porque la candidata alternativa, Rosa Cañadas, encarna un espíritu renovador y quiere ser un revulsivo que revitalice las estructuras, muy escleróticas, del Cercle d’Economia. Además, le ayuda el hecho que Jaume Guardiola y su guardia de corps han reaccionado con nerviosismo ante la aparición de esta candidatura rival. Lo demuestran movimientos muy extraños que se han producido en las últimas semanas, como la repentina filiación de un centenar de nuevos socios a la entidad, aparentemente inducida por Jaume Guardiola para garantizarse que ganará las elecciones.

El aval de Laporta

Después de dejar su cargo de consejero delegado del Banco Sabadell por jubilación, Jaume Guardiola, un culo inquieto, se ha enchufado a una aventura no menos complicada: el FC Barcelona, donde, de la mano de Joan Laporta, ocupa, desde el año pasado, la estratégica presidencia de la comisión económica y estatutaria del club.

Jaume Guardiola ya movió los hilos para que Joan Laporta pudiera formalizar, in extremis, el aval que necesitaba para poder tomar posesión de la presidencia del Barça: una operación demencial en la cual el Banco Sabadell jugó un papel capital.

Como presidente de la comisión económica y estatutaria, Jaume Guardiola es el responsable del control de auditoría de las finanzas del club y, además, asesora a la junta directiva en la estrategia a seguir para equilibrar los presupuestos. No es ningún secreto que las finanzas del Barça presentan una situación dramática, que no hay margen para fichar a nuevos jugadores y que, ahora mismo, el club ha caído en manos del banco de negocios Goldman Sachs para poder sobrevivir.

Como que no es miembro de la junta directiva de la entidad azulgrana, Jaume Guardiola no tiene, jurídicamente, ninguna responsabilidad directa en el desastre económico que vive actualmente el Barça. Además, si Joan Laporta acabara tirando la toalla, entonces, en función del cargo que ocupa, se convertiría automáticamente en el presidente interino del club. Posible presidente del Cercle d’Economia, posible presidente del Barça… Jaume Guardiola apunta alto y juega fuerte.

El hundimiento de la acción

Cuando, procedente del BBVA, Jaume Guardiola fue fichado en 2007 por Josep Oliu como nuevo consejero delegado de Banco Sabadell, la acción del banco cotizaba en Bolsa por encima de los 8 euros. A finales del 2020, cuando Jaume Guardiola anunció que se jubilaba y salía de la entidad, la cotización del Banco Sabadell había caído en picado, hasta los 0,30 euros.

Eso sí, se fue con los bolsillos bien llenos y con un plan de pensiones valorado en más de 20 millones de euros. Los accionistas, los trabajadores y los clientes del Banco Sabadell tienen muchos motivos para no estar tan contentos como Jaume Guardiola.

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