La debilidad de Jordi Sànchez en JxCat

Una semana ha tardado Jordi Sànchez en rectificar sus opiniones sobre el 1 de octubre. El secretario general de Junts per Catalunya dice ahora que él nunca ha dicho que el 1 de octubre “no era para hacer la independencia”.

En un artículo en el diario Ara el 8 de junio, Sànchez respondía a Oriol Junqueras, quien el día antes se había mostrado a favor de los indultos y de abrir la negociación con el Gobierno de Pedro Sánchez. Entonces, el secretario general de JxCat afirmaba: “Soy de quienes creen que el 1 de octubre fue concebido más para forzar el Gobierno español a abrir una vía de diálogo y negociación para lograr un referéndum acordado que para proclamar efectivamente la independencia”.

Este párrafo fue rápidamente contestado por los sectores más próximos a Carles Puigdemont y por el independentismo unilatelarista. Jordi Sànchez pasaba a engordar la larga nómina de traidores.

Era sintomático el silencio de Puigdemont. Su gente empezó a preparar una censura interna en JxCat, a sólo 11 meses de su constitución. Un grupo de dirigentes plantearon forzar la destitución del secretario general.

Finalmente, el presidente de JxCat apoyó a su secretario general. A cambio, este ha enviado una carta a la militancia en la que se desdice del párrafo antes mencionado y asegura que él no ha dicho nunca que aquella consulta no fuera para hacer la independencia, así como califica aquella fecha como el “capital más valioso que hoy disponemos para ganar la independencia”.

Todo parece un despropósito. El elegido por Puigdemont para gestionar el partido es cuestionado a primeras de cambio por un buen grupo de dirigentes, muchos de ellos muy próximos a Waterloo. Fuentes conocedoras del carácter de Puigdemont explican sus cambios de parecer dependiendo del interlocutor.

El propio Sànchez sería uno de los beneficiados por el indulto, que según parece estará listo en un par de semanas. Puede ser que desde Bruselas no se vea con buenos ojos esta situación. Los únicos del gobierno de 2017 con causas pendientes serían los que siguen en el extranjero y no han sido juzgados.

Puigdemont puede perder su relato, que solo se basará en un futurible a años a venir. Qué hará la justicia europea? Pero a estas alturas nadie sabe qué dirá la corte europea. Ambos bandos están seguros que les dará la razón. *No obstante, tardaremos unos cuántos años en conocerlo.

Ahora, Sànchez tiene que gestionar un partido en el cual ya conoce que tiene una parte de dirigentes en su contra. Esta primera vez le han perdonado, más por insistencia de Puigdemont que por cualquier otro motivo. Eso sí, seguro que estará siendo vigilado de cerca. Una segundo resbalón puede ser el final político de Jordi Sànchez en Junts per Catalunya.

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