El ex-presidente Jordi Pujol Soley tenía una cuenta personal en Andorra con casi dos millones de euros

Así consta en el detallado informe que ha hecho la fiscal Belén Suárez en el escrito de acusación contra el ‘clan Pujol’

Jordi Pujol en la comisión parlamentaria de investigación de la corrup
Jordi Pujol en la comisión parlamentaria de investigación de la corrupción de él y de su familia

La familia Pujol dispuso de 50 millones de euros escondidos en paraísos fiscales. En concreto, la familia escondía 38.792.021,61 euros, 8.178.601,92 dólares, 2.737.466,70 marcos alemanes y 95.344 libras esterlinas. Sólo por el delito de blanqueo de capitales, la teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Belén Suárez, les pide a cada uno de los miembros del clan familiar 5 años de cárcel y multa de las cantidades de que dispusieron en el extranjero. Así lo explica en su escrito de acusación fechado el pasado 6 de mayo y enviado al juzgado central de instrucción número 5 de la Audiencia.

La fiscal afirma también que Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito de la familia, dejó de pagar a Hacienda unos 6,5 millones de euros entre 2007 y 2012, mientras que su esposa, Mercè Gironès no pagó, en 2012, 409.796 euros al fisco. El matrimonio entre Jordi y Mercè no solo fue bendecido por la Iglesia, sino que también era una “sociedad limitada” muy ligada a las cuentas secretas de Andorra, porque ambos fueron los “guardianes de los tesoros” monetarios de la familia. La Sagrada Familia, como la llamaban los responsables bancarios andorranos.

Por las cuentas que los Pujol tenían en la Banca Reig (posteriormente, Andbank) pasaron casi 39 millones de euros. La acusación detalla que los miembros de la familia (Jordi Pujol Soley y Marta Ferrusola Lladós, así como sus hijos Marta, Jordi, Josep, Oriol, Pere, Oleguer y Mirria) “fueron titulares de cuentas bancarias en Andorra, inicialmente en el Andbank y, en el año 2010, todos ellos transfirieron esos fondos que tenían en el Andbank a la Banca Privada de Andorra (BPA) a excepción de la acusada Mercè Gironès. En el año 2014, los fondos habidos en las cuentas abiertas en BPA, parte de ellos se regularizaron ante la Hacienda pública española y otros desaparecieron mediante transferencias a México”. Esa desaparición coincide con la confesión pública de Jordi Pujol padre sobre las cuentas secretas en Andorra.

La Sagrada Familia

El primogénito de la familia, Jordi Pujol Ferrusola, manejó al menos 7 cuentas corrientes en el país pirenaico entre 1990 y 2014. La cuenta 09871 fue abierta el 21 de noviembre de 1990 con 500.000 pesetas. En ella, estaba autorizado Antoni Zorzano, un amigo personal de Jordi Pujol Ferrusola, que también era su socio en algunos negocios. “En esta cuenta, se produjeron abonos millonarios, algunos por transferencias internas de la propia entidad Andbank, otros por transferencias desde Suiza, así como ingresos en efectivo o bien ingresos de cheques. De la mayoría se desconoce su origen”, dice el escrito de la teniente fiscal.

El 1 de agosto de 1991 se detectó en esa cuenta un ingreso de 8.352.409 pesetas “cuyo origen estaría en las comisiones pagadas por Grand Tibidabo SA tras la venta a la Generalitat de Cataluña de un edificio en el año 1991”. En aquel momento, Grand Tibidabo estaba controlada por el financiero Javier de la Rosa. Otros ingresos provenían de la cuenta 81511 del mismo banco, en la que figuraba como autorizada Mercè Gironès, que ascendieron a 263.931.925 pesetas, además de 347.928,49 dólares. Varias imposiciones en efectivo por parte de Gironès supusieron una inyección de fondos de 13.755.000 pesetas, mientras que los ingresos en metálico de Jordi Pujol Ferrusola fueron de 9.450.000 pesetas.

Desde esa cuenta, se repartió dinero a algunos de los integrantes del clan familiar: el 25 de mayo de 1992, se ingresó en una cuenta de Marta Ferrusola una partida de 6 millones de pesetas; el 27 de agosto de 1992, a Oriol Pujol se le envió otra partida de 5.064.795 pesetas; y a Mireia Pujol se le transfirieron ese mismo día 2.532.937 pesetas. A Oleguer Pujol se le enviaron 4 cheques en 1994 por 233 millones de pesetas y por 890.000 dólares.

La cuenta 81511 fue abierta el 5 de octubre de 1992 y cancelada el 10 de noviembre de 1994. El titular de la misma era Antoni Zorzano, pero figuraba como apoderada Mercè Gironès. “De la documentación remitida, resulta que los fondos de esta cuenta estaban bajo el dominio de los acusados miembros de la familia Pujol Ferrusola y de la acusada Mercè Gironès, constando órdenes de transferencias acordadas por Jordi Pujol Ferrusola y Mercè Gironès Riera, y disposiciones de fondos a favor de los demás miembros de la familia Pujol”, relata Belén Suárez.

La cuenta se estrenó con una imposición de 202.000 dólares en efectivo. Durante los dos siguientes años, se nutrió de fondos provenientes, en su mayor parte, de Suiza. En las órdenes de transferencia, el gestor bancario utilizaba la expresión “Sagrada Familia” para dar las órdenes de traspasos de fondos a los miembros del clan. De 1992 a 1994, los millones de pesetas fluían por esa cuenta de una manera peculiar: se ingresaban fondos en efectivo o mediante transferencias y se repartían en pesetas a la madre de familia y a los hermanos Pujol Ferrusola.

La fiscal da por sentado que más de 24 millones fueron a parar a la cuenta AN 81089, de Marta Ferrusola; 5.320.000 pesetas, a otra cuenta de Oleguer Pujol; 4.500.000 pesetas, a Marta Pujol Ferrusola; 4 millones, a Pere Pujol; y 2.670.000 a Oriol, Mireia, Marta, Oleguer, Pere y Josep. En 1993, se repitió esa operativa. Pero lo verdaderamente curioso es que en la cuenta se recibían ingresos por importes millonarios “cuya razón se desconoce”.

La cuenta AN 84248 fue abierta el 17 de octubre de 1994, pocos días antes de cancelar la anterior. En ella, figuraba como titular Oleguer Pujol y como autorizados su hermano Jordi y su cuñada Mercè Gironès, los “guardianes del tesoro”. El 18 de diciembre de 2000, se cambia el titular de la cuenta y pasa a ser Jordi Pujol Ferrusola su nuevo dueño.

La cuenta se abrió con dos abonos procedentes de sendas cuentas del mismo banco por importe de 494.251.732 pesetas (casi 3 millones de euros) y 1.126.439,39 dólares. Zorzano, el amigo andorrano, contribuyó al engorde de la cuenta durante los tres meses siguientes con un abono de 137.516 dólares y 3 imposiciones en efectivo por un importe total de 60 millones de pesetas (360.000 euros). La operativa de esta cuenta era similar a la de las otras: llegaban ingresos anónimos en muchos casos y luego se distribuía el dinero entre los miembros del clan.

Transferencias a México

En 1997, desde esa cuenta se transfirieron 1.766.790 dólares a una cuenta de Fibanc en España. Esta entidad alegó, cuando fue preguntada por el juez, que esos fondos eran del Swiss Bank y que el dinero acabó en cuentas de los Estados Unidos. En aquellos momentos, Jordi Pujol Ferrusola estaba realizando ya algunas inversiones al otro lado del charco. Especialmente importante es una transferencia de 1.071.100 dólares a favor de la sociedad Crena, a una cuenta del Banco Espírito Santo de Funchal, en Madeira. Esa sociedad, en realidad, estaba controlada por el propio Jordi Pujol Ferrusola, que la utilizaba para realizar inversiones en América.

En 2010, poco antes de su cancelación, desde esa cuenta se hacen dos transferencias: el 4 de enero, una de 294.837 euros a favor de la empresa Avanti Alliance LLC. Esa sociedad presentó quiebra meses más tarde y sus activos fueron transferidos a Haklaab SA de CV. La orden de la transferencia se dio desde un fax perteneciente a Octapris, una empresa propiedad de Francesc Robert, otro de los grandes amigos y socios de Jordi Pujol en Andorra.

En enero de 2010 también se transfirieron dos partidas de 1.056.034 dólares y 240.282 dólares a Haklaab. El 23 de marzo, se realizó otra transferencia a esta misma compañía por 300.340 dólares. Haklaab es una sociedad controlada por el mexicano Carlos Riva Palacio, relacionado con el sector del juego de México y, según parece, socio de Jordi Pujol Ferrusola en varios negocios.

La cuenta AN 84800 fue abierta simultáneamente por Jordi Pujol Ferrusola el 16 de noviembre de 1995 y fue cancelada el 30 de diciembre de 2010. En ella, Antoni Zorzano realizó algunos ingresos cuantiosos, como uno de 25 millones de pesetas en diciembre de 1995 o 29 millones de pesetas en 2000. La referencia era Museu, lo que hace sospechar que esos fondos podían provenir de los negocios realizados con un mueso abierto en Andorra. En la cuenta 84800 figuran ingresos millonarios “cuya razón se desconoce”, pero se ha acreditado que en alguna ocasión provenían de Madeira, en otras del propio Zorzano o de diversas compañías.

Retiradas millonarias en efectivo

El primogénito de los Pujol sacó dinero en efectivo de esta cuenta por un monto total de 4,4 millones de euros, además de un millón de dólares y unas 10.000 libras esterlinas. El escrito de Fiscalía asegura que se ignora “la razón última” de esas disposiciones en efectivo, “lo que significa que existen bienes en el patrimonio del acusado Jordi Pujol Ferrusola desconocidos para la Hacienda Pública”. Para apuntalar esta tesis, recoge también cuatro transferencias de fondos en 1997: dos de ellas, a la empresa Hutton Overseas por 60.000 dólares y por más de 60 millones de pesetas; otra de más de 9 millones de pesetas a la empresa Formica Ltd, de Nassau (un paraíso fiscal); y una cuarta de 23 millones de pesetas a luna cuenta de Crèdit Andorrà, cuyo titular era Carles Vilarrubí. Este empresario, igual que Jordi Pujol Ferrusola, también envió dinero a Nassau y recibió partidas ingresadas en sus cuentas por Antoni Zorzano.

Paralelamente, de la cuenta del primogénito salían grandes partidas de dinero hacia diferentes destinos: en 1998, envió más de 60 millones a Hutton Overseas; en 1999, más de 58 millones de pesetas y 80.000 dólares a favor de William Goldberg Diamond Coporation; en 2000, más de 48 millones de pesetas y casi 112.000 dólares a Turmolin, en el Crédit Suisse; en 2001, más de 2,5 millones de euros para un fondo de inversión en Nueva York; en 2002, más de 4,4 millones de euros para el Selecta Fund; en 2009, casi 1,2 millones de dólares para Bantridge Holdings y Bandtridge States, dos empresas controladas por él mismo; y en 2010, casi 18.000 libras a favor de Liv Homes, en el HSBC Bank.

El “chofer”

Jordi Pujol Ferrusola también manejaba la cuenta AN 85579, por la que pasaron en 1997 algo más de 5 millones de pesetas. Por la cuenta 63810, abierta de 2000 a 2010, aunque figuraba a nombre del primogénito, correspondía, en realidad a su padre, Jordi Pujol Soley, entonces president de la Generalitat.

El propio patriarca, en una nota manuscrita, se reconocía propietario de la misma y dejaba escrito que en caso de defunción los fondos depositados en la misma, por 307 millones de pesetas (casi dos millones de euros), fuesen para su esposa, Marta Ferrusola.

El primogénito mantuvo todavía otra cuenta, la AN 64340, con 50.000 dólares, y era apoderado de la AN 85371, cuyo titular constaba Antoni Zorzano, mientras que su esposa Mercè Gironès manejó otras dos cuentas, la AN 85580 y la AN 62121. Por la primera pasaron algo más de 186.000 dólares entre 1997 y 1998 y por la segunda, pasaron varios millones de euros. Curiosamente, algunos reintegros de esta cuenta se realizaban no a su titular, sino a un “chófer” que enviaba a buscar el dinero y que portaba una carta autorizándolo.

*Puede leer el artículo íntegro en la edición de EL TRIANGLE que está en los kioskos

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