Cuando muere un periodista

El martes 26 de abril, el periodismo mundial perdió dos grandes figuras de esta loable labor que da voz a quienes no tienen la posibilidad de decir al mundo los abusos a los que son sometidos por personas perversas que no valoran la vida. El mundo se viste de luto, por el asesinato de los periodistas David Beriain y Roberto Fraile. Tuve la dicha de conocer y compartir un momento con David, periodista comprometido con la sociedad y que tenía sus ideas claras sobre cómo debería ser el mundo y se preguntaba; porque las personas se matan unas a otras? Más allá de su profesionalismo y su capacidad como documentalista y periodista de investigación y zonas de conflictos, que sin duda alguna nos deja un gran legado y una enseñanza de como hacer un buen periodismo real y desde el lugar de los hechos sin manipulación ni ficción, para mí, David  fue una persona maravillosa que amo su profesión, su familia, sus amigos y y se entrego completamente a dar visibilidad a los temas que otros desde la comodidad de sus oficinas o despachos no se atreven a contar. David fue esa clase de periodista que no le tenía miedo a la muerte y estaba convencido que un día probablemente terminaría su tiempo en esta vida de esa manera. Siento un dolor inmenso en mi corazón cada vez que asesinan a un compañero  del periodismo, independientemente si le conocí o no, duele cuando se apaga la voz de un periodista, y siento que el final del túnel nunca lo encontraremos para dar luz a este mundo ciego y atormentado por la corrupción y los extremos que apagan voces en lucha cómo estos compañeros asesinados en Burkina Faso por  Yihadistas. A cinco años  de exiliado en España por situaciones parecidas a las de los compañeros asesinados. Por fortuna logré salir de 6 intentos de asesinatos y un secuestro que hasta la fecha me dan pesadillas recordar esas horas de incertidumbre que viví,  es punto medio entre la vida y la muerte y quienes hemos logrado salir de ello para contarlo, solo podemos dar gracias al universo por es oportunidad de seguir luchando por un mundo mejor. Sin embargo platicando con un amigo, sobre las situaciones que pasamos los seres que nos consideramos libres como lo decía en su momento David, para mí el hecho de estar en España no significa ni comodidad ni tranquilidad, al contrario me siento inútil e inservible,  porque no puedo hacer lo que me gusta, yo no soy de opiniones ni de estar sentado en un escritorio o en un plato de televisión hablando siempre con un guión o levantando falsos a otros para ganar fama. Yo soy de ese mundo que cree que  podemos ser diferentes, pero que para ello debemos ir y dar a conocer esas historias que sufren nuestros pueblos olvidados del mundo. Un periodista debe llenarse de barro y no tener miedo a nada ni a nadie. David y Roberto creían en esos ideales y lucharon hasta el final por ello. Ellos seguirán siendo inspiración. Afortunadamente aún nos quedan grandes figuras del periodismo combativo y que desafía todos los cánones de la sociedad repulsiva y violenta que predomina en el mundo,  hago una mención de dos que admiro mucho, son Mayte Carrasco y Gervasio Sánchez, igual que estos grandes del periodismo, hay más que sacrifican sus vidas, su familia y sus comodidades para dar respuesta a una sociedad que demanda información más honesta y responsable, con hechos reales y contrastados, no ese periodismo panfletario y manipulador que acostumbran hacer la mayoría en medios de comunicación que se someten a los deseos y necesidades de los políticos y empresarios corruptos del mundo. Hoy el mundo llora por dos personas que dieron lo mejor de sí mismos en aras del bien común y lucharon, ellos ya se fueron pero nosotros seguiremos aquí haciendo honor a sus luchas, dando lo mejor que podamos. Insto a todos los periodistas del mundo para que sigamos el ejemplo de estos mártires y defender la libertad de información desde nuestras propias trincheras, pero sin manipulación, ni sesgos ideológicos que puedan manchar el buen ejercicio del periodismo. Ser periodista significa sacrificio, entrega, dedicación, sensibilidad humano, vocación y humildad, principios que tristemente veo muy lejos en las nuevas generaciones de estudiantes de esta maravillosa profesión, hoy día la mayoría de estudiantes solo están pensando en los ingresos que van a recibir, no les interesa nada mas, no hay  compromiso social, ni con la vida misma, la sensibilidad y empatía por el dolor ajeno casi han desaparecido. Cada vez que muere un periodista, más allá del dolor inmenso que embarga mi corazón, pienso mucho sobre que estamos dejando al mundo y que tipo de periodismo harán las futuras generaciones.

Ver un panorama oscuro para el ejercicio del periodismo en las siguientes décadas me pone la piel de gallina y me sigue avanzando lentamente la tristeza, me siento inútil al no poder hacer nada para que estos jóvenes promesas del periodismo mundial, hagan de este una base principal para los verdaderos cambios. Ya estoy por terminar este artículo no os sintáis agobiados con ello, no soy de los que suelen escribir demasiado, a veces preferiria gritar al mundo, quisiera llorar por tantas guerras, injusticias, asesinatos, violencia, enfermedades, hambre y miseria en esta vida, pero como la vida nos lleva por rumbos desconocidos, entonces también hay que expresar el dolor que sentimos en opiniones. Cuando muere un periodista  su voz la han apagado las balas repulsivas del odio, el extremismo, la corrupción y la maldad del hombre en su afán de dominar el mundo y poseer todo lo que hay en el. David se preguntaba; porque los seres humanos se matan entre sí? Y aunque parece una pregunta retórica, todos aquellos que estamos conscientes de la realidad que vive este mundo cruel, nos hacemos esa misma interrogante, y nos surgen otras como El porque existe hambre en millones de personas del mundo, mientras otras desperdician la comida? Porque hay tanto odio entre los humanos? Porque los gobiernos invierten más en armas y equipos de guerra en vez de educación y salud? Porque las guerras y tanto derramamiento de sangre inocente? Llegamos a una simple conclusión a todas estas  preguntas y es que el humano es el animal mas perverso y egoísta que existe en todo el universo, siempre estamos pensando en nosotros, nunca en el bien común, creemos que todo gira alrededor nuestro y nos olvidamos que somos tan microscópicos en medio del enorme universo que una hormiga podría verse más grande que nosotros en este espacio que vivimos.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

HOY DESTACAMOS

Deja un comentario