«No hay comparación entre la causa palestina y el independentismo»

Entrevista a Fouad Ahmad

Nacido en el Líbano de padres palestinos, llegó a Cataluña en 1984. Ha sido presidente del Centro Euro Árabe de Cataluña (CEAC) y secretario de Exteriores de las Comunidades Palestinas de Europa. Es un referente del colectivo árabe en España y milita en el PSC desde hace 30 años.

¿Qué explica que en 1984 decidiera venir a vivir en Cataluña?

Vine a acabar los estudios. Estaba estudiando Turismo, y España es una referencia en esta materia.

¿Ha cambiado su visión de Cataluña desde que llegó?

Sí, ha cambiado porque Cataluña también ha cambiado mucho en 37 años. Recuerdo la gran transformación de Barcelona con el alcalde Pasqual Maragall y, especialmente, lo que supusieron los Juegos Olímpicos del 1992 para la ciudad y para Cataluña.

¿Cree que España integra personas que vienen otros lugares del mundo?

Pienso que sí. Es un país que siempre ha sido muy flexible y abierto con los inmigrantes. Sin embargo, pienso que cada inmigrante tiene que ser embajador de su país. El inmigrante, en este sentido, tiene que estar muy agradecido en el país que lo ha acogido, porque le ha abierto las puertas. También tiene que aprender el idioma y mirar de vivir como lo hacen los ciudadanos del país donde se encuentra. A pesar de ser hijo de padres palestinos, musulmán y de origen libanés, en Cataluña puedo expresar y vivir mi cultura. Es posible mantener tu religión y tus tradiciones e injertarte de las culturas catalana y española.

¿Cómo ve la segunda generación de familias de origen extranjero que emigraron hace décadas en España?

Los inmigrantes de la primera generación tenemos un gran trabajo que hacer con la segunda generación. En este sentido, los padres tienen que transmitir a los hijos que tienen que respetar y adaptarse a las costumbres del país donde viven con el objetivo de formar parte de esta sociedad. Los gobiernos también tienen una gran tarea con esta segunda generación, puesto que tienen que evitar que quede marginada. Cuando un inmigrante se siente marginado, no hay nada a hacer. Lamentablemente, odiará el país donde vive y será fácil que sea radicalizado y adopte posturas fanáticas. Por este motivo, los europeos tenemos que buscar una fórmula para que los inmigrantes de la primera generación tengan contacto con los gobiernos y los partidos políticos para evitar que se produzcan estas situaciones.

¿Considera que desde Europa se transmite una visión estereotipada y homogénea del mundo árabe?

Yo quiero a Cataluña y España tanto como Palestina. Siempre he creído que era y es importante el intercambio de opiniones y el acercamiento entre la cultura europea y la arábiga. Por eso he intentado trabar vínculos entre Europa y Palestina y otros países árabes… No hay ninguna cultura mejor que otra, todas valen mucho.

¿Cómo ha afectado la pandemia de la covid-19 a los palestinos?

Nos ha afectado mucho. Palestina es un país muy reciente, que nació sin medios económicos. Estamos rodeados por un gobierno israelí que cree que todo pasa por su voluntad. La covid-19 ha estado muy mala para un país indefenso que no tiene medios y que vive permanentemente de las ayudas económicas de la Unión Europea.

¿Es un motivo de esperanza la llegada de Joe Biden a la presidencia de los Estados Unidos después de la buena relación entre Netanyahu y Trump?

Deseo que sí, pero soy bastante escéptico viendo los precedentes de los presidentes norteamericanos, tanto los republicanos como los demócratas. No he visto a ningún presidente norteamericano verdaderamente dispuesto a resolver el conflicto entre Israel y Palestina. Quiero que el mundo le diga alto y claro a Israel que tiene que cumplir las resoluciones internacionales de la ONU. Desde la Conferencia de Paz de Madrid (1991) y de los Acuerdos de Oslo (1993) han pasado muchos años. ¿Y que ha hecho Israel? Ha asesinado a más personas, ha incrementado su resentimiento, ha enchironado mujeres embarazadas… Es gravísimo: actualmente hay 13.000 palestinos presos, entre los cuales hay diputados electos. Y el mundo continúa callando. Querría que Europa tuviera un papel más contundente: estamos cansados de que todo sea condenar lo que está pasando. Me gustaría dejar claro, pero, que mi problema no es con los israelíes o con los judíos. Es más, tengo amigos que son judíos y que son israelíes. Mi problema es con el Gobierno de Israel.

¿Qué tendría que hacer la Unión Europea?

Querría que los dirigentes y los presidentes europeos se despertaran, porque el radicalismo islámico también viene dado por el hecho que muchos países pacten con Israel. Todos los países del mundo árabe están estableciendo relaciones con Israel. Pero hay que decir que tanta presión contra los palestinos acabará provocando que en un momento la situación explote. Y dada la proximidad geográfica, esto afectará Europa, no los Estados Unidos.

¿Por qué han perdido tanto peso los laboristas y la izquierda a Israel?

La derecha en Israel siembra el odio. Los últimos veinte años los políticos israelíes y, especialmente Netanyahu, han sembrado odio entre israelíes y palestinos. Netanyahu ha sabido crear y sembrar un odio incansable e interminable contra los palestinos, que no podemos hacer nada porque somos mucho más débiles. Y ahora, por postres, países como Baréin o Abu Dabi establecen relaciones diplomáticas con Netanyahu sin pedirle primero que haga las paces con sus vecinos palestinos.

¿Por qué a nivel mediático se tienden a minimizar las muertes de los palestinos?

Los israelitas y, especialmente los judíos sionistas, han conseguido dominar el mundo. Si un palestino mata un soldado israelí, saldrá a todos los informativos de los diferentes países. Y así tiene que ser. Pero es que a Palestina mueren cada día más de siete personas por la violencia, y nadie dice nada. Por otro lado, Israel ha arrancado todos los olivos de Palestina, puesto que constituyen una fuente de ingresos muy importante por los palestinos. Arafat pidió la paz, Mahmud Abbas también. Queremos la paz. ¿Qué quiere Israel? Quiere que seamos corderos y que no tengamos ni independencia política, ni económica, ni cultural ni religiosa.

¿Ve muy difícil a plazo corto y a medio una salida que permita superar el conflicto y lograr la paz?

No creo que haya paz en la zona. No porque los palestinos no lo queramos. Hace falta que Europa intervenga.

¿En Palestina le falta un liderazgo más fuerte, como el de Arafat?

Sí, le falta un liderazgo fuerte. Arafat lo hizo muy bien en su momento.

¿Cómo ve el papel de las Naciones Unidas en esta cuestión?

Soy muy escéptico respeto su papel. La ONU tendría que ser más dura y más firme en sus resoluciones, y no lo digo solo por la causa palestina. Espero que Europa y la ONU envíen un mensaje a Israel y le digan “basta”, y que hay que negociar con los palestinos. Es la única forma de resolverlo. Contrariamente, la zona del Oriente Medio estará permanentemente en conflicto.

¿Qué mensaje enviaría a los catalanes que comparan la situación de Palestina con la de Cataluña?

No hay comparación posible entre la causa palestina y el movimiento independentista catalán. En Cataluña no hay ninguna ocupación y la sociedad catalana puede vivir tranquilamente. En Cataluña no hay 13.000 personas encarceladas y no hay mujeres que paran en la prisión. Creo, pero, que hay que encontrar una salida para los presos independentistas.

¿Qué salida cree que necesita Cataluña para salir del callejón sin salida en que se encuentra?

Hay que tener una cosa muy clara: el mundo se está uniendo, no separando. Aun así, creo que Cataluña tendría que tener más autogobierno en algunas cuestiones y que la mejor ensambladura para resolver la situación actual es el federal. También es imprescindible un acuerdo entre el Gobierno catalán y el español. Si bien es cierto todo esto, el proceso independentista ha supuesto que la economía catalana vaya peor y que la sociedad esté más dividida. ¿Cómo quiere Cataluña ser independiente con la fuga de capital económico y empresarial que ha habido a raíz de la inestabilidad política?

¿Desde su militancia política, como ve las elecciones catalanas del 14 de febrero próximo? 
Espero que el próximo Gobierno de la Generalitat esté encabezado por Miquel Iceta. Creo, pero, que los socialistas tienen que movilizar el voto de la segunda generación de inmigrantes, porque la segunda generación ya ha nacido y estudiado aquí. Los partidos tendrían que mirar de tener personas de origen extranjero como representantes electos a las instituciones. Seria, en el fondo, un reconocimiento de los partidos a la primera generación de inmigrantes que llegaron a Cataluña.
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