El descrédito y la deriva sectaria de TV3 marcan la última sesión de control de la CCMA

Vicent Sanchis se despide del Parlament que reprobó su nombramiento reconociendo que ha puesto la televisión pública de la Generalitat al servicio de una parte de Catalunya

El pasado viernes, la comisión de control de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) del Parlament de Catalunya cerró sus sesiones de esta legislatura. La disolución anticipada del Parlament y la convocatoria de elecciones del 14 de febrero han provocado que los directores de TV3, Vicent Sanchis y Catalunya Radio, San Gordillo, estén más cerca de abandonar sus cargos. «Me quedan unos meses», reconoció Sanchis, consciente de que no repetirá en un cargo que ha ocupado desde marzo de 2017 a pesar de que el Parlament reprobó su nombramiento con los votos de todos los diputados menos los de los que formaban entonces el grupo de Junts pel Sí.

La última sesión de control de la CCMA fue una copia de las que se han celebrado periódicamente a lo largo de estos tres años y medio. Sanchis y la presidenta en funciones de la Corporación, Núria Llorach, tratando de justificar la pérdida de credibilidad y la deriva sectaria favorable a la independencia con el liderazgo de la audiencia. En este periodo, el director de Catalunya Rádio ha mantenido una actitud más discreta y humilde que la de su colega de TV3, que ha imputado a su origen valenciano las salidas de tono, los insultos e incluso las mentiras que han caracterizado sus intervenciones.

En esta última reunión de la Comisión faltó Eduard Pujol, portavoz habitual del grupo JxCat, pero que renunció después de ser acusado de acoso sexual. Pujol, que fue director de RAC1, adoptó enfoques críticos con la gestión de Gordillo, a menudo restregándole por la cara que Catalunya Radio estaba muy por detrás de las audiencias de la emisora del Grupo Godó. David Pérez, portavoz socialista de la Comisión, le recordó que en la última oleada del Estudio General de Medios de Comunicación (EGM), un solo programa, El món a RAC1, había tenido más audiencia que toda la emisora pública junta. Gordillo se defendió diciendo que han sido unos meses difíciles, Laura Rosel ha mejorado la audiencia de El matí de Catalunya Radio, en relación con la de hace un año, cuando dirigía y presentaba el programa Monica Terribas, y que el nuevo programa de la noche El búnker se ha estrenado con 70.000 oyentes. El sustituto de Eduard Pujol, Josep Riera, no le ahorró críticas recordando que todas las emisoras de radio han mejorado sus resultados a raíz del confinamiento domiciliario que ha supuesto la pandemia de la Covid-19.

Los protagonistas de la última reunión de la comisión parlamentaria de la CCMA fueron, sin embargo, la presidenta interina de este ente, Núria Llorach, y el director de TV3. Ambos demostraron su falta de voluntad para controlar el sesgo ideológico de los programas encargados a productoras externas y las afirmaciones de los periodistas de estos programas y de plantilla que manifiestan opiniones políticas en las redes sociales y otros medios de comunicación. Dos de estos periodistas –Xavier Valls, del Departamento de Deportes de TV3, y Jair Domínguez, que presenta Està passant en TV3 y El búnker en Catalunya Ràdio- fueron mencionados como ejemplos de este descontrol. El socialista David Pérez se quejó de que Valls había considerado al PSC «enemigo» de Catalunya en un tuit en el que criticaba además el apoyo de ERC a los presupuestos estatales. Sonia Sierra, de Ciudadanos, preguntó a Sanchis y Llorach por los repetidos insultos de Jair Domínguez a políticos y periodistas no independentistas. Sierra recordó un tuit de Domínguez en el que calificó de «borracha» a la periodista Anna Grau, crítica con el proceso independentista. Este periodista gritó ‘Puta España’ en el programa Bricoheroes que emite TV3 en youtube, a principios de noviembre.

Sanchis y Llorach apelaron al argumento de que el Libro de Estilo de la CCMA no afecta a los colaboradores, lo que es mentira ya que, como les recordó incluso Josep Riera, determina que todos los colaboradores de TV3 y Catalunya Rádio, incluidos los eventuales, deben abstenerse de emitir opiniones en las redes sociales que puedan perjudicar la neutralidad de estos medios. Llorach se atrevió a defender que Xavier Valls puede decir lo que quiera en las redes porque el departamento de Deportes no hace información.

Beatriz Silva, también socialista, pidió a Llorach que le dijera qué le parecía que Vicent Sanchis afirmase, en la reunión anterior de la comisión de control, que TV3 debe adaptarse a la mayoría social de cada momento y que si hubiera otro gobierno en Catalunya, los programas que ha contratado desaparecerían, como Está passant. Llorach respondió que «me gustaría escuchar lo que Sanchis dijo», aunque estas afirmaciones las hizo sentado junto a ella hace unas semanas. Sanchis irrumpió en este intercambio entre Llorach y Silva para ofender y dedicar un agresivo «eres muy amable» a la diputada del PSC. David Pérez remachó las críticas de los dirigentes de la CCMA, TV3 y Catalunya Radio acusándolos de haber logrado el desprestigio de estos medios y de haber dejado de ser la referencia para la mitad de la población. «Esto tiene consecuencias políticas, económicas y linguísticas y tendrá consecuencias electorales. Puede producir un cambio electoral que ni siquiera se imaginan ustedes», sentenció. Llorach dijo que no lo sabía, pero que habían ganado  audiencia. En 2010, TV3 tuvo una audiencia del 21,2%. Este noviembre, del 15%.

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