No lo entiendo

No salgo de mi asombro. ¿Qué hemos hecho o estamos haciendo mal los que vivimos en Catalunya para que el aumento de contagios por la Covid-19 haya obligado nuestros gobernantes a aconsejarnos que nos quedemos en casa en Barcelona, L'Hospitalet, Lleida y un puñado de ciudades y pueblos del área metropolitana de Barcelona, del Segrià y la Noguera, además de Sant Feliu de Llobregat, Figueres y Vilafant?

Estos días que he hecho alguna escapada al bar para desayunar deprisa y corriendo, alejándome de quienes compartían terraza conmigo e intentando evitar el humo de sus cigarros, he escuchado lo qué pensaba la gente normal. Y la gente normal, si nos tenemos que fiar de los comentarios del bar, son que en Lleida los contagios se dispararon por las condiciones de vida y trabajo de los temporeros, en L'Hospitalet porque algunos de sus barrios –especialmente La Torrassa- tienen una gran densidad de población, y en Barcelona porque los jóvenes no se han tomado en serio las recomendaciones y las normas de seguridad necesarias para evitar las infecciones.

No he oído comentarios de los usuarios del bar relativos a las deficiencias en el seguimiento de los contactos de las personas que dan positivo en las pruebas de contagio. Pero los expertos imputan a estas deficiencias buena parte de la culpa de que las infecciones se hayan multiplicado.

Cara al futuro, sea cuál sea el que nos espera, habría que tomar medidas para que las personas que recojan la fruta en Lleida lo hagan en unas condiciones de vida y trabajo dignos y para que la gente no viva apretujada en determinados barrios y ciudades.

Y en Barcelona ¿qué hay que hacer? Vivo cerca de la playa y cuando se pasó a la fase de represa o de nueva normalidad fui a echar una ojeada. Me pareció imposible compatibilizar la estancia en unas playas llenas a rebosar con el mantenimiento de un metro y medio de distancia entre los bañistas. Si el virus circula entre nosotros era inevitable que se esparciera de forma descontrolada. Limitar el aforo de las playas no me parece una medida suficiente para parar los contagios. Por otro lado, doy la razón a los que dicen que muchos jóvenes no se han tomado en serio que hay que evitar las situaciones de riesgo, llevar mascareta y mantener la distancia mínima recomendada. Lo he visto con mis propios ojos. Pero en el resto de Catalunya y España mucha juventud se ha comportado igual y no hay constancia de que se hayan disparado los contagios igual que aquí.

No lo entiendo. Y espero que el paso siguiente no sea que otras muchas ciudades catalanas y españolas compartan el aumento de contagios sino que aquí hagamos lo necesario para que la solución no sea volver a encerrarnos tres o cuatro meses a la fuerza en casa. Esperábamos que el calor matase al 'bicho' este verano y no ha sido así. Quizás cuando las playas se vacíen podremos si no matarlo, al menos arrinconarlo.

Y controlemos y denunciamos la gestión y las responsabilidades de los que nos gobiernan. Los que han encajado esta crisis y los que han contribuido a crear un sistema económico que nos ha llevado dónde estamos ahora.

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