Al día siguiente de la declaración como imputado por el 9-N y del baño de masas del presidente en funciones, Artur Mas, Antonio Baños ha reiterado el «no» de la CUP a ayudar a investirlo de nuevo. El cabeza de lista cupaire ha argumentado que no creen en el «todo o nada» y que todo no puede quedar parado por una sola persona. La negociación CUP-Junts pel Sí va por largo, según se desprende de sus palabras, y en primer lugar, indica Baños, se tienen que resolver «el qué, el cómo y lo cuándo». «Yo entiendo que haya gente que tiene prisa, pero es que ahora todo va en serio, durante años hemos ido reuniendo a mucha gente, y ahora que ya la tenemos, se trata de fundar una república», ha explicado.
Por su parte, Artur Mas ha exhibido este viernes un discurso descafeinado en su exposición del estado del ‘proceso’ ante los micrófonos de RAC1. El presidente de la Generalitat ha vinculado la desobediencia deseada por la CUP con «la bronca » y ha considerado que se trata de un concepto que no ayuda en nada en el ámbito internacional. En cambio, ha apostado por la «autoafirmación» y se ha mostrado dispuesto a pactar un referéndum con el Estado español anterior al previsto por la hoja de ruta de Junts pel Sí, siempre que exista voluntad de diálogo.
En la misma línea, más conciliadora con Madrid, se ha expresado las últimas horas el consejero de Economía en funciones, Andreu Mas-Colell, quien ha indicado que las fuerzas soberanistas estarían dispuestas a negociar una reforma constitucional si no hay condiciones previas. «Todo se puede reconstruir», ha dicho Mas-Colell sobre la confianza rota entre los ejecutivos de Madrid y Barcelona.
El referéndum, según Mas
El presidente de la Generalitat, además, ha dicho que el referéndum «para iniciar el proceso hacia el Estado catalán está hecho», pero que otra cosa es «el referéndum final que lo avale». En cuanto al primero, ha admitido que el «sí» no llegó al 50% de los apoyos.

