Después de que CDC, ERC, RCat, ANC, Òmnium y la AMI cerraran este lunes la hoja de ruta para después del 27-S, desde las entidades, Carme Forcadell y Muriel Casals han reclamado, como también hizo el presidente Mas, la entrada de más partidos al pacto. Pero el primer revés se lo han llevado de ICV. Su portavoz, Dolors Camats, ha asegurado que el acuerdo «tiene el objetivo de mantener la estabilidad del Gobierno. Lamentamos que la propuesta trate de negar lo que es mayoritario entre la ciudadanía de Cataluña: el derecho a decidir. Creemos que CiU y ERC han elegido el camino que hace más pequeño y estrecho el proceso«, ha dicho la ecosocialista, para concluir que «unas elecciones al parlamento no pueden sustituir el referéndum».
DE su parte, Forcadell i Casals, en una entrevista a Tv3, han confiado que se sumarán UDC, ICV, CUP, EUiA y MES, puesto que el documento está abierto a «modificaciones de detalle» y contiene aspectos pensados para satisfacer todas las formaciones. Forcadell ha explicado que la votación de una eventual Constitución catalana, «para los que ponían la condición de un referéndum, puede servir», refiriéndose a ICV y UDC.
Además, ha augurado que EUiA se sumará después de las elecciones municipales y MES lo hará después de la celebración de su Consejo Político. Casals ha considerado imprescindible que se sume la CUP, puesto que «tener la presencia, en la oferta soberanista, de la radicalidad democrática y social de la CUP es un activo».
Partidos y entidades firmaban este lunes un nuevo preacuerdo de hoja de ruta soberanista que, a diferencia del que se difundió el 13 de marzo, no cuenta con EUiA ni MES, habla abiertamente de elecciones plebiscitarias e independencia, y fija un plazo de un año y medio después del 27 de septiembre para conseguirla.

