Spanair se sienta en el banquillo de los acusados

El macro juicio durará tres días y se celebrará en el auditorio de la Ciudad de la Justicia
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Han pasado dos años y medio desde que el entonces consejero de Territorio, Lluís Recoder, sorprendía a casi todo el mundo cuando en enero de 2012 aprobaba la gestión de Ferran Soriano, presidente de la quebrada Spanair, por haber pilotado la compañía «en tiempos difíciles». Para la Generalitat, propietaria de un 24% de las acciones, Spanair era un «instrumento» para potenciar el aeropuerto del Prat. Pero el proyecto fue un fracaso y la próxima semana se sentarán los responsables de la mala gestión en el banquillo de los acusados.

Serán tres días de juicio, 8, 9 y 10 de julio, que se celebrará en el auditorio de la Ciutat de la Justicia por el elevado número de implicados. Entre ellos destaca el nombre del presidente Ferran Soriano, que hoy es director ejecutivo de uno de los clubes de fútbol que gracias a los petrodólares está entre los más ricos del mundo.

Completan la lista de demandados/afectados: Michael Balint, Josep Maria Benet, Joan Gaspart, Jordi Rafael Bagó, Miquel Martí, Inversiones Turísticas y Comerciales 2009, Jordi Mateu, Karl Mates, Erik Lönnqvist, Benny Sakrisson, Avançsa (Empresa de promoción y Localización industrial de Cataluña), Feria Internacional de Barcelona, Catalana de Iniciativas y SCR de régimen común SA.

Entre los más de 3.000 acreedores/proveedores de Spanair contabilizados por el juez hay SAS, la Generalitat, AENA o la Seguridad Social.

Fiscalía pide 72 millones al consejo de administración por atrasar casi cinco meses el concurso de acreedores, cuando ya sabían los gestores que la compañía era insolvente. Spanair dejó de volar repentinamente, sin anuncios ni advertencias previas, de forma que miles de pasajeros que habían comprado sus billetes se quedaron en tierra.

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