Pere Navarro el incapaz

El de Terrassa no ha sabido volver a un PSC integrador, y el partido ahora tiene que elegir por el continuismo de Iceta o Chacón o la renovación de Sampere o Bonet
pere_navarro
pere_navarro

«Estamos en una situación muy complicada«, admitía el alcaldable Jaume Collboni. Los socialistas hace meses que hacen aguas. Sin haber sabido canalizar un mensaje consistente sobre el derecho a decidir, toparon de primeras con el PSOE y esto les llevó a desdecirse en Cataluña del acuerdo con el resto de fuerzas catalanas, el PSC ha intentado navegar entre dos aguas y ha recibido presión de las dos partes.

Este rumbo errático ha hecho que por el camino hayan perdido el apoyo de muchos militantes que se han dado de baja. Y los que no han roto el carné por pensar distinto del laboratorio de la calle Nicaragua han quedado castigados, relegados durante meses en el gallinero del hemiciclo parlamentario.

El electorado ha perdido la confianza en un proyecto que pasó de integrador a excluyente, y eso se ha traducido en una sangría de votos perdidos cada vez que el calendario ha señalado una cita electoral. La última, las europeas, se han llevado por adelantado el primer secretario Pere Navarro, el hombre que ha sido incapaz de hacer aquello por lo que fue escogido: hermanar las cada vez más incipientes sensibilidades dentro de los socialismo.

Por los pelos, pero Navarro no llegado ni siquiera al consejo nacional de este sábado, cuando el de Terrassa pensaba escuchar a los dirigentes del partido para mirar de cambiar el rumbo de la nave socialista. De momento pero, no parece que los eternos aspirantes como Miquel Iceta o Carme Chacón puedan insuflar al partido la renovación que necesita.

Habrá que esperar unos días para ver si la vieja guardia se hace cargo del timón, o si dejan lugar a la siguiente generación que encabezan nombres como Martínez-Sampere o Laia Bonet.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

NOTÍCIES RELACIONADES

avui destaquem

Deja un comentario

Notícies més llegides