El conflicto de la planta de Panrico en Santa Perpetua, visto para sentencia por la Audiencia Nacional, ha confrontado este miércoles de plenario al diputado Quim Arrufat, quien ha criticado el papel de la Generalitat como mediadora, y el consejero Felip Puig, quien ha acusado a los huelguistas de «violencia, amenazas y chantaje».
«La Generalitat, además de tratar con los fondos buitres y de enviar a los Mossos a proteger a los ‘esquiroles’, cuál piensa que es la solución que se tiene que trabajar para solucionar el conflicto?», ha preguntado el diputado de la CUP durante la sesión de control al Gobierno.
«No compartimos diagnosis, Panrico tiene 5 plantas productivas y la única bloqueada y parada es la de Santa Perpetua. La Generalitat está mediando de una manera intensa. Hicimos una propuesta de mediación de 10 puntos que fueron aceptados por la empresa pero no por el comité: hace falta desjudicialitzar el proceso y encontrar una solución», ha argumentado el consejero de Empresa, para quien en Panrico, «ha habido una parte del conflicto que ha preferido esperar la resolución judicial del conflicto».
Arrufat ha aprovechado el turno de réplica para espetar que «la Generalitat ha intentado provocar a la plantilla: apoyo por acción, enviando a los Mossos, y por omisión, porque se vulnera el derecho de huelga». «Cuando la Generalitat envía a los Mossos es porque hay un problema de seguridad ciudadana. Ha habido uso de la violencia, amenaza y chantaje», ha concluido el consejero.

