La delegada del gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna, no quiere pasar a la historia como el brazo ejecutor de la supresión de la autonomía catalana, uno de los supuestos que se contemplan desde Madrid en caso de que el proceso independentista salga adelante.
En confidencias a sus amigos, la delegada del gobierno ha manifestado que no le gustaría ser la protagonista del enorme conflicto institucional que se produciría con la Generalitat si el presidente Mariano Rajoy decidiera aplicar el artículo 155 de la Constitución, que prevé la intervención de una comunidad autónoma. Por el cargo que ocupa, María de los Llanos de Luna tendría un papel institucional relevante en este hipotético escenario.

