Alícia Sánchez-Camacho hace la puta

La líder del PP de Cataluña tiene un problemón. El pacto extrajudicial logrado con el exdirector de la agencia de detectives Método 3, Francisco Marco Jr., para cerrar el affaire de la grabación de la comida que hizo en un reservado del restaurante La Camarga con la ex amante del hijo mayor de Pujol, Vicky Álvarez, lejos de desvanecer el marrón, la deja en una dificilísima posición donde todavía tiene que dar muchas explicaciones.

De todo este enrevesado culebrón tenemos algunas certezas:

1. Vicky Álvarez era una vieja conocida de Jorge Moragas, el poderosísimo jefe de gabinete de Mariano Rajoy, a quien se dirigió para pedirle ayuda para resolver sus problemas económicos personales.

2. Jorge Moragas le recomendó que se pusiera en contacto con la presidenta del PP de Cataluña, Alícia Sánchez-Camacho. Así lo hizo y ambas quedaron a comer el día 7 de julio de 2010.

3. Una vez concertada la comida, alguien encargó a Método 3 que hiciera la grabación de la conversación. El operativo lo organizó Elisenda Villena, la mano derecha de Francisco Marco Jr., e intervinieron dos mindundis de la agencia de detectives: Àlex Borreguero, que trajo el jarrón de flores con la grabadora que se instaló en el reservado del restaurante, y Julián Peribáñez, que hizo el control fotográfico del encuentro desde el exterior.

4. Elisenda Villena era muy amiga de Pepe Zaragoza, exsecretario de organización del PSC, hecho que ha servido para endilgarle el encargo de la grabación a Método 3. Pepe Zaragoza siempre lo ha negado con vehemencia, con el argumento de que no podía saber de ninguna forma que Alícia Sánchez-Camacho había quedado a comer con Vicky Álvarez.

5. Según han declarado todos los testigos directamente involucrados, Alícia Sánchez-Camacho sabía por lo pronto que la comida iba a ser grabada y por eso se dedicó a tirar de la lengua a Vicky Álvarez para que explicara los detalles de su relación con Jordi Pujol Ferrusola y sus negocios. Incluso, Método 3 se hizo cargo de pagar la factura de la comida.

6. La grabación de esta comida llegó a manso de la UDEF, que la usó para elaborar los famosos borradores sobre las finanzas de la familia Pujol que publicó El Mundo poco antes de las pasadas elecciones catalanas. Copias de esta grabación y un resumen escrito de su contenido han sido filtrados a varios medios de comunicación que, de momento, no han osado hacerla pública.

7. Pocos días antes de que el juzgado n. 21 de Barcelona, que instruye la denuncia civil contra el «derecho a a la intimidad» que interpuso Alícia Sánchez-Camacho, celebre el juicio, la líder del PPC anuncia que ha cerrado un acuerdo con Francisco Marco Jr.. El exdirector de Método 3 le «pide perdón» por la grabación, dice que le pagará 80.000 euros (y 50.000 a Vicky Álvarez) y Alícia Sánchez-Camacho retira la denuncia civil y la acusación particular en la denuncia penal que instruye el juzgado n.14. ¿De donde sacará Francisco Marco Jr. estos 130.000 euros, si sus empresas están cerradas, en quiebra y con unas enormes deudas salariales, fiscales y con la Seguridad Social?

8. Con esta maniobra, Alícia Sánchez-Camacho intenta, a la desesperada, que el contenido de su conversación con Vicky Álvarez no salga a la luz pública. Este y no otro es el objetivo de la diputada y senadora en todo el culebrón: impedir, como sea, la difusión de la grabación. Primero, presentando la denuncia civil y añadiéndose como acusación particular a la penal; después, retirándolas.

9. Cuando interpuso las denuncias, Alícia Sánchez-Camacho declaró públicamente que quería llegar «hasta el final» para saber quién había encargado la grabación de la comida. Pero, según queda probado, ella sabía que el encuentro con Vicky Álvarez estaba siendo grabado y, por lo tanto, quién hizo el encargo a Método 3 le había advertido previamente.

10. Alícia Sánchez-Camacho sabe quién encargó y pagó este operativo de espionaje. Con la presentación de las denuncias judiciales para averiguarlo ha hecho movilizar a un centenar de policías y ha hecho perder tiempo y trabajo a los jueces, funcionarios y fiscales que se han ocupado de su caso.

11. Francisco Marco Jr. era muy amigo de Alberto Fernández Díaz, hermano del ministro del Interior, que le había hecho, como mínimo, dos encargos de investigación. Jorge Fernández Díaz, desde el ministerio, se ha involucrado a fondo en el seguimiento del caso Método 3.

Con el «acuerdo de perdón» firmado con Francisco Marco Jr., el affaire no queda cerrado. Ni mucho menos. Alícia Sánchez-Camacho tiene que dar muuuuchas explicaciones a la opinión pública por esta impresentable tomadura de pelo. Y, por supuesto, después de decir la verdad tiene que dimitir de todos sus cargos.

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