El Parlamento de Cataluña no tendrá diputados en sus despachos desde finales de julio hasta mitad de agosto. Y es que el sistema de ventilación, calefacción y aire acondicionado del espacio de la cámara destinado a los diputados hace meses que funciona mal y requiere obras a gran escala. Tanto es así que desde hace semanas las dependencias de los grupos parlamentarios y los espacios donde hay los trabajadores de cada partido tienen un aire acondicionado muy precario, cosa que eleva los problemas de climatización en plena oleada de calor de verano.

Así, como que las obras tienen que empezar esta semana, desde hace unos días los diputados ya están trasladándose cada cual a su casa, y el personal de los grupos tendrá que trabajar en las salas donde habitualmente se hacen las comisiones del Parlament. Y todo esto, con un periodo de sesiones todavía por acabar y una Diputación Permanente que tendrá que ser convocada de manera obligatoria los primeros días de agosto.

Los diputados parecen entender la situación, pero muchos de los trabajadores de los partidos han protestado por la mala planificación de unas obras que llegan, además, después de semanas teniendo que estar en despachos sin aire acondicionado o con un sistema que falla. Uno de ellos ironizaba diciendo que espera que el regalo de Navidad de este año compense estas molestias.