Dicen que en el amor y en la guerra todo vale. Hay entrenadores que aplican esta idea a la actitud de sus equipos. Lo que les importa no es participar sino ganar. Y la victoria justifica cualquier trampa, picardía o irregularidad. Simular faltas o romperle la pierna al mejor de los futbolistas rivales. Desde hace poco, en los campos de fútbol se ha instalado el sistema llamado VAR mediante el cual las cámaras detectan si las faltas son simuladas y las agresiones involuntarias.
Hay que descubrir qué sistema se puede aplicar a la información para que no sea distorsionada o falseada por parte de aquellos que no quieren comunicar sino ganar guerras particulares.
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, hizo unas declaraciones a la Agència Catalana de Notícies en las que decía que el ambiente político con que se llegue a la celebración del juicio del 1 de octubre puede condicionar la sentencia judicial. Iceta pedía a los partidos independentistas que reflexionaran "si quieren llegar al juicio en un contexto de hostilidades y ruptura o en uno  de búsqueda de soluciones" y añadía "el ambiente sí depende de los políticos, pero las decisiones las toma el juez". Uno de los digitales de referencia de los independentistas titulaba así la noticia: "Iceta amenaza a los presos políticos". Iceta no había amenazado a nadie pero al cabo de un rato el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ya replicaba: "Las amenazas son intolerables y confirman la farsa de este juicio injusto e indecente".
Un hombre había golpeado días atrás a una mujer en el Parc de la Ciutadella. Primero se creyó que era porque arrancaban bandas amarillas atadas a las rejas del recinto y los medios no o anti- independentistas se abonaron a esta idea. Después se constató que el agresor actuó tras recriminar a la mujer, no que arrancase las bandas amarillas, sino que las arrojase al suelo. Las rectificaciones por parte de los medios mencionados fueron escasas o inexistentes.
Hay un portal de Internet (maldita.es/malditobulo) que va desmintiendo noticias falsas al que la información política catalana aporta mucho material. Demasiado. Hay que hacer todo lo que esté en nuestras manos para combatir las "informaciones de odio". No estamos en guerra, aunque algunos parece que lo desean.