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CATALÁN CASTELLANO
D. Molina 30-06-2017
Las minas del Bages suman riesgo de cáncer
Súria, Sallent, Balsareny, Manresa y Cardona son puntos críticos
Los activistas de Prou Sal denuncian la responsabilidad de Iberpotash en el crecimiento de la escombrera salina del Cogulló (Sallent).
"Son puestos de trabajo, son condiciones de trabajo, son heridos, son muertos, son acuíferos, son ríos, son barrios, son huelgas, son cargas policiales, son familias, son las orillas del río y cómo quedan salinizadas, es el movimiento vecinal, es también la gente de Prou Sal, son las empresas, sus beneficios, aquel programa de ICL «Apadrina un soldado» de Israel... La minería en el Bages es muchísimo". Así esbozó en el Parlamento de Cataluña la diputada Anna Gabriel (CUP) el múltiple impacto social de esta actividad en la comarca y la compleja convivencia que ha generado en pueblos como el suyo, Sallent, donde la acumulación de escombro salino se ha disparado desde que Iberpotash se estableció para explotar las minas en 1999. Desde entonces creció en el Cogulló el monstruo paisajístico de al menos 40 millones de toneladas por el que, sobre todo, la justicia ha obligado a esta filial de la multinacional Israel Chemicals Ltd (ICL) a presentar un plan de restauración ecológica.

Como hechos más funestos destacan accidentes mortales como el que costó la vida a dos trabajadores de la mina de Súria en 2013, por el cual que cargos de Iberpotash irán a juicio enfrentándose a penas de cárcel bajo acusaciones de falta de prevención, así como siniestros graves como el que hirió a un trabajador en la mina de Vilafruns, a raíz del cual tres responsables de mantenimiento de la empresa minera también afrontan peticiones de cárcel.

La seguridad laboral, sin embargo, no es el único motivo de preocupación para la salud procedente de las minas. Varios trabajos científicos publicados en los últimos años -sin mucho eco en los medios- relacionan la actividad en las minas de potasa y los pueblos mineros del Bages con el riesgo de sufrir cáncer de vejiga, y no solo entre los trabajadores del sector.


Zona de máximo riesgo 
En el marco europeo, España se encuentra en el primer lugar en incidencia del cáncer de vejiga y en el segundo en cuanto a la mortalidad que causa entre los hombres. El riesgo de muerte por esta enfermedad no solo va asociado al consumo de tabaco, causa principal (considerada en los estudios que fundamentan este artículo), sino también en la proximidad de explotaciones de minería potásica.

El estudio Occupation and bladder cancer among men in Western Europe (Ocupación y cáncer de vejiga entre hombres de Europa occidental), publicado en 2013 por científicos de varios países -entre los cuales miembros del Instituto Catalán de Oncología, el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas, la Corporación Sanitaria Parc Taulí y la Universitat Pompeu Fabra-, detectó que los trabajadores de las minas de sal presentan el riesgo más alto de cáncer de vejiga. Más que los empleados en la fabricación de alfombras, en la producción de pinturas y barnices, en industrias del plástico y en industrias químicas.

Significativamente, un artículo científico de 2006 titulado Municipal Distribution of Bladder Cancer Mortality in Spain: Posible Role of Mining and Industry (Distribución municipal de la mortalidad por cáncer de vejiga en España: posible papel de la minería y la industria) mencionó Súria, Sallent, Balsareny, Cardona y Manresa, municipios de minas y escombreras gestionadas ahora o en el pasado por Ercros o Iberpotash, como los puntos destacados de la principal área de riesgo de las comarcas de Barcelona: el Bages. Este trabajo, elaborado por expertos del Instituto de Salud Carlos III (Madrid) y el Hospital Universitario Puerta del Mar (Cádiz), también indicaba riesgo en grandes áreas de Huelva, Cádiz, Sevilla y Almería, pero sin especificar municipios ni remarcar una área a escala comarcal.

Concluía que la minería y la contaminación industrial, junto con determinadas exposiciones en el ámbito laboral, explican, al menos en parte, los patrones de distribución de la mortalidad por cáncer de vejiga.

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