El representant legale del PDECat han desvinculado a este partido de su antecesor, Convergència, durante la vista que ha tenido lugar este miércoles en la Audiencia Nacional sobre el caso del 3%. Ambos partidos están imputados como personas jurídicas por la presunta comisión de delitos de tráfico de influencias, cohecho y blanqueo de capitales.

Mientras que el juez instructor de la causa, José de la Mata, señaló al PDECat como el continuador de CDC en la presunta trama de financiación ilegal, el representante del PDECat, Jordi Oliveres, ha argumentado, según fuentes presentes en la declaración, que aunque la herencia política que ha recibido este partido de su antecesor es "innegable", no se trata del mismo partido, "básicamente porque uno es independentista y el otro era soberanista".

Oliveras, que es responsable de finanzas del partido, también ha esgrimido el hecho de que actualmente, y desde que dejó de ser coordinadora Marta Pascal, no hay ninguna persona en la ejecutiva posconvergente que haya formado parte de la cúpula de CDC. Asimismo, ha indicado que los hechos investigados llegan hasta 2015, un año antes del nacimiento del PDECat.

En esta vista, el representante de Convergència han sido su presidente, Vicenç Mauri, acompañado del abogado Xavier Melero, el mismo que asiste al ex-presidente de la Generalitat y ex-presidente tanto de CDC como del PDECat, Artur Mas. En cuanto a Francesc Sànchez, abogado y ex-dirigente de CDC que pilotó la refundación de este espacio político y que había ejercido la representación legal de CDC en el caso Palau, es uno de los imputados en el caso del 3%.

Grupo Ortiz pagó
Por otra parte, el presidente y el vicepresidente de Grupo Ortiz han reconocido ante De la Mata que pagaron hasta 130.000 euros en donaciones para poder acceder al mercado catalán, pero que ignoraban que las receptoras fueran fundaciones de carácter político, aseguraron también fuentes presentes en la declaración.