El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha descartado este martes "abrir las prisiones" desde el Gobierno y ha advertido que no utilizará los presos como "moneda de cambio" en las negociaciones con el gobierno español.

En una rueda de prensa destinada a los medios de comunicación internacionales en motivo de la Diada, Torra ha insistido que "si no hay una sentencia absolutòria" tomará "las decisiones necesarias" en coordinación con el Parlamento de Cataluña pero ha admitido que no tiene "la posibilidad" de liberar a los presos. La semana pasada, en todo caso, no lo descartó.

El objetivo, ha matizado el consejero de Acción Exterior, Ernest Maragall, es que sea la justicia la que "recupere el sentido" y "tome las decisiones necesarias" para liberar los presos.

"No tengo la posibilidad de abrir las prisiones, lo que he dicho es que no aceptaré las sentencias. Apelo a las conciencias de los ciudadanos libres del país para que no las acepten, tampoco, porque votar nunca puede ser delito", ha remarcado Torra.

"Hemos expresado nuestro compromiso de respecto a nuestras instituciones y dignidad, y esto incluye la renuncia a abrir las prisiones, y esto está claro", ha dicho, por su parte, Maragall, que también ha pedido una absolución.

Torra ha remarcado que no utilizará los presos como "moneda de cambio" porque así mismo le pidieron ellos. "Me pidieron no ser incluidos en las negociaciones, que fuera libre, y creo que es obvio", ha dicho.

Este martes, el vicepresidente Pere Aragonés ha dicho que "una de las condiciones para el diálogo" con el Estado es la libertad de los presos independentistas.