Oriol Junqueras y Raül Romeva consideran que el juicio por el 1-O será "un juicio político y una vergüenza democrática" y aseguran que "no será un juicio justo". En un artículo escrito desde la prisión de Lledoners que publica La Vanguardia, Junqueras y Romeva afirman que se les acusa de unos delitos que no han cometido y hacen un llamamiento para que, "pase lo que pase", la ciudadanía mantenga "una actitud cívica".

Los dos políticos, consejeros en el gobierno de Carles Puigdemont, reiteran que la causa por rebelión se basa "en una violencia que no ha existido" e insisten que Cataluña tiene que poder decidir su futuro político.

En el artículo, titulado "Hoy somos más fuertes", Junqueras y Romeva avanzan que en el juicio pedirán "la libre absolución" y añaden que la próxima fase del proceso judicial "será una continuación de lo que hemos visto hasta ahora: arbitrariedades y conjeturas interesadas".

A pesar de todo, dicen que este juicio también será "una oportunidad" para explicar al mundo que defienden una solución democrática para Cataluña que pasa por el diálogo y la negociación política y para respetar la voluntad de la ciudadanía.