El Grupo CaixaBank, presidido por Jordi Gual y el consejero delegado del cual es Gonzalo Gortázar, obtuvo el primer semestre de 2018 un beneficio atribuido de 1.298 millones (+54,6% respecto del mismo periodo de 2017).


Los factores principales que han impulsado este crecimiento han sido la fortaleza de los ingresos core, la contención de costes, la reducción de las dotaciones y la aportación más alta de BPI.


La contribución a resultados del negocio de BPI en Portugal asciende a 76 millones (3 millones en el primer semestre de 2017). Si se tiene en cuenta la aportación de las participadas de BPI, la contribución total del banco portugués sube a 252 millones.


En este contexto, CaixaBank lidera el pago por móvil en España con cerca del 50% del total de operaciones. Actualmente, 550.000 clientes de CaixaBank tienen vinculadas tarjetas a los móviles para hacer operaciones con estos dispositivos, con un parque total de 730.000 tarjetas asociadas a los móviles. Estos datos suponen un crecimiento en clientes, respecto del cierre de 2017, del 53% (+190.000 clientes con tarjetas vinculadas).


En el Grupo, el crédito bruto a la clientela se sitúa en 225.744 millones (+0,8% en el año) y la cartera sana crece un 1,6% el 2018 (+3.366 millones). También los recursos de clientes crecen hasta los 366.163 millones al cierre de junio de 2018, +4,8% (16.705 millones), con un aumento del 6,1% de los recursos en balance y del 1,8% de los activos bajo gestión, que logran los 98.316 millones (+1,2% en el trimestre).